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Delegación Tlachaloya

Nombre náhuatl “Lugar desde donde se mira”, alude a una prominencia desde donde se ven los alrededores o hacia abajo.

Hemos representado el nombre de este pueblo con una persona que ve desde una prominencia, a la manera indígena.

A la llegada de los españoles al valle de Toluca y de acuerdo con sus costumbres los misioneros evangelizadores, después del año 1519 le antepusieron a Tlachaloya el nombre cristiano de San Nicolás.

Tlachaloya de Adolfo López Mateos,  “Lugar donde se mira” o “Mirador”, se localiza en el extremo norte del municipio, cerca de la ribera izquierda del Río Lerma.

Información documental revela la existencia de Tlachaloya desde la época prehispánica, al ser parte integrante del pueblo de San Pablo Autopan. Algunos de los nombres con los que se identificó este lugar son: Tlachialoyan, Tlachialo y Tlachialis.

Tras el arribo de los españoles, se le conoció como San Antonio Tlachaloya de la Transfiguración y San Nicolás Tlachaloya de la Transfiguración.

Una de las primeras referencias documentales de este lugar, es una carta de 1590 de Lucas de San Miguel, indio natural y principal de San Miguel Totocuitlapilco Tlatelulco.

En otomí a los habitantes de este lugar les decían xäñahua, come pescado o cabeza de carpa.

En las tierras semiplanas que caracterizan a Tlachaloya, a pesar de la transformación de las últimas décadas, es posible observar como parte de su flora árboles de encino, sauce, pirul, cedro, pino, tepozán, capulín, ciruelo, tejocote, así como vegetación inducida como eucalipto, acacia, peral, durazno y sauce llorón.

Abundante en el pasado, en la actualidad la fauna es escasa y se circunscribe a especies domésticas y unas pocas en estado salvaje. Entre éstas podemos señalar las siguientes: gavilán, garza, colibrí, carpintero, paloma, gallareta, cuervo, zopilote, ajolote, juil, rana verde, ardilla, armadillo, liebre, víbora de cascabel,  escorpión, lagartija y camaleón.

Hasta hace algunos años, podía apreciarse a las señoras vestir su chincuete de manta, acompañado de una faja de lana de Temoaya. La blusa era floreada con cuello de olán. Los hombres vestían calzón y camisa de manta, además de huaraches tipo canoa elaborados de hule, sombrero de palma o estía. Con posterioridad se impulso la chamarra y el ´pantalón de peto de mezclilla.

La religión también ha impuesto formas de vestir. Las mujeres evangélicas utilizan vestido tableado que llega a los talones y se cubren la cabeza con una red o carpeta.

Hablemos ahora de su patrimonio arquitectónico. En éste se enlista la iglesia del siglo XVIII dedicada al santo patrón, San Nicolás, con fachada simple acompañada de dos torres de diferentes dimensiones y cuerpos sobre puestos, flanqueadas por cuatro arcos de medio punto.

Las manifestaciones culturales en el lugar se aprecian por todos sus rincones. Una de ellas se vincula con la danza, entre cuyas representaciones encontramos la dedicada a la Cosecha, a los Caporales o Arrieros, los Moros y Cristianos, además de la vigencia de leyendas como la de La Llorona o Las Brujas.

Finalmente, en el apartado de artesanía, cabe recordar que en Tlachaloya se elaboraban petates de diferentes tamaños, actividad que por desgracia desapareció como consecuencia de la desecación de la cuenca lacustre del Río Lerma.

No obstante que la modernidad rige gran parte de las actividades cotidianas, hasta nuestros días se mantiene vigente el tejido de redes que realizan algunas familias del lugar.

No podemos cerrar este capítulo de la historia local sin mencionar la Presa José Antonio Alzate, considerada como el principal cuerpo de agua, con una extensión promedio de 445 hectáreas y cuya construcción, a cargo de la Secretaría de Recursos Hidráulicos entre 1960 y 1963, se proyectó para actuar como vaso regulador del Río Lerma.

La obra es resultado de la expropiación de poco más de 328 hectáreas ejidales por causa de utilidad pública, a favor de la citada dependencia federal, determinándose un pago por concepto de indemnización de un millón 640 mil 501 pesos con 60 centavos.

Entró en operación hacia 1967 y en sus primeros años se constituyó en atractivo turístico, al desarrollarse actividades de caza y pesca, mismas que se suspendieron de manera definitiva en 1972 debido a los elevados niveles de contaminación del agua.

En síntesis, Tlachaloya de Adolfo López Mateos se mantiene como celoso guardián de costumbres y tradiciones, firmemente arraigadas en la milenaria historia del Valle del Matlatzinco.

Mapa de ubicación

Delegación Tlachaloya

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